Introducción: el orangután que trató su herida con una planta
En junio de 2022, un orangután de Sumatra llamado Rakus apareció con una herida facial en la mejilla derecha. Días después, los investigadores que lo observaban en el área de Suaq Balimbing, dentro del Parque Nacional Gunung Leuser (Aceh, Sumatra, Indonesia), registraron algo que nunca habían documentado en un animal salvaje: Rakus masticó hojas de una liana llamada Fibraurea tinctoria, conocida localmente como Akar Kuning, aplicó el líquido resultante sobre la herida y luego la cubrió con las hojas masticadas.
El caso fue descrito en un estudio publicado el 2 de mayo de 2024 en Scientific Reports, y se presentó como el primer reporte documentado de tratamiento activo de una herida con una planta biológicamente activa en un animal salvaje. La historia dio la vuelta al mundo, pero conviene separar lo que se observó de lo que aún no puede afirmarse. Este artículo explica qué hizo Rakus, qué planta utilizó, cómo aplicó el tratamiento, qué evidencia existe y cuáles son los límites de ese hallazgo.
Quién es Rakus y dónde ocurrió la observación
Rakus es un orangután de Sumatra (Pongo abelii) salvaje, macho adulto, que vive en libertad en el área de investigación Suaq Balimbing. Este sitio se encuentra dentro del Parque Nacional Gunung Leuser, en la provincia de Aceh, en la isla de Sumatra, Indonesia. El Parque Nacional Gunung Leuser forma parte del Patrimonio de la Humanidad “Bosques tropicales de Sumatra” de la UNESCO.
La observación fue posible gracias al trabajo de investigadores de largo plazo en la zona, que siguen a los orangutanes de forma sistemática y registran sus comportamientos. En junio de 2022, Rakus presentó una herida facial en la mejilla derecha. Según el estudio, la causa probable de esa herida fue una pelea con otro macho, aunque se trata de una interpretación y no de un hecho confirmado.
Es importante aclarar que Rakus no es un orangután de zoológico ni un animal en cautiverio: es un individuo salvaje que vive en su hábitat natural. Esa condición es lo que hace que el caso tenga un valor especial para la primatología.
Qué planta usó Rakus: Fibraurea tinctoria, la liana conocida como Akar Kuning
La planta que Rakus utilizó es Fibraurea tinctoria, una liana conocida localmente como Akar Kuning. No se trata de una especie nueva ni desconocida: ya era conocida y usada por humanos en la medicina tradicional del sudeste asiático, por ejemplo para tratar disentería, diabetes y malaria.
De acuerdo con el estudio, Fibraurea tinctoria contiene compuestos con propiedades antibacterianas, antiinflamatorias, antifúngicas, antioxidantes, analgésicas y antipiréticas. Es decir, se trata de una planta biológicamente activa, con efectos potenciales sobre procesos como la inflamación o las infecciones.
Un dato relevante es que Fibraurea tinctoria no es una fuente de alimento común para los orangutanes en Suaq Balimbing. No forma parte habitual de su dieta, lo que refuerza el interés del comportamiento observado. Rakus no descubrió una planta nueva: eligió una planta medicinal conocida, pero lo novedoso es el uso activo que le dio sobre una herida.
Cómo Rakus aplicó la planta a su herida
El 28 de junio de 2022, tres días después de que se observara la herida, los investigadores registraron a Rakus tratándola activamente. El comportamiento observado siguió una secuencia concreta:
- Rakus masticó hojas de la liana Fibraurea tinctoria durante aproximadamente 13 minutos.
- Aplicó el líquido resultante directamente sobre la herida durante unos 7 minutos.
- Luego cubrió la herida con las hojas masticadas.
Los autores describen este comportamiento como automedicación o autotratamiento. Sin embargo, conviene subrayar que se trata de una interpretación del comportamiento observado, no de una prueba de que la planta haya causado la curación. La observación fue de naturaleza observacional: no se realizó un experimento controlado, por lo que no puede establecerse una relación causal directa entre la planta y la recuperación.
Cronología del caso Rakus
Para comprender mejor la secuencia de los hechos, conviene ordenar las fechas y duraciones clave que recoge el estudio:
- 25 de junio de 2022: se observa la herida facial en la mejilla derecha de Rakus.
- 28 de junio de 2022: se observa a Rakus tratando activamente la herida con hojas masticadas de Fibraurea tinctoria.
- 5 días: tiempo en que la herida cerró.
- Aproximadamente 1 mes: tiempo en que la herida sanó completamente, sin signos de infección.
- 2 de mayo de 2024: publicación del estudio en Scientific Reports.
Qué pasó con la herida: evolución y límites de la evidencia
Según el estudio, la herida de Rakus cerró en cinco días y sanó completamente en aproximadamente un mes, sin signos de infección. Este resultado es llamativo, pero no permite concluir que la planta haya sido la causa de la curación.
La investigación es de tipo observacional, no experimental. No hubo un grupo de control ni una comparación con una herida similar no tratada, por lo que no se puede descartar que la herida hubiera sanado por sí sola. Los propios autores señalan que el comportamiento se considera automedicación o autotratamiento, pero no una prueba de que la planta haya causado la curación. Esta distinción es fundamental para interpretar correctamente el hallazgo.
Por qué el estudio es relevante: primer reporte documentado y automedicación animal
El estudio, titulado “Active self-treatment of a facial wound with a biologically active plant by a male Sumatran orangutan”, fue revisado por pares y publicado en Scientific Reports. La primera autora es Isabelle B. Laumer, del Max Planck Institute of Animal Behavior y la Universidad de Leipzig, con la colaboración de otras instituciones, entre ellas la Universitas Nasional de Indonesia.
De acuerdo con el estudio y con el comunicado del Max Planck Institute of Animal Behavior, se trata del primer reporte documentado de tratamiento activo de una herida con una planta biológicamente activa en un animal salvaje. Es importante precisar que esto no significa que sea el primer caso de automedicación en animales: ya se conocen otros ejemplos, como el uso de insectos por chimpancés para tratar heridas. Lo que distingue al caso de Rakus es el uso de una planta con propiedades medicinales conocidas, aplicada de forma activa sobre una herida.
El hallazgo tiene implicaciones para entender la cognición animal y los orígenes de la medicina. El descubrimiento se suma a un conjunto creciente de evidencias sobre comportamientos de autotratamiento en animales, y plantea preguntas sobre cómo los orangutanes aprenden y transmiten este tipo de conductas.
Qué no sabemos todavía: causalidad, aprendizaje e intención
A pesar del interés del caso, persisten varias incertidumbres que conviene explicitar:
- No se puede demostrar causalidad entre la planta y la curación de la herida. La herida pudo haber sanado sola.
- No se ha confirmado si el comportamiento fue una innovación individual de Rakus o si fue aprendido socialmente de otros orangutanes.
- No se sabe si Rakus comprendía que la planta tenía propiedades medicinales o si su comportamiento respondía a otro tipo de motivación.
- La información disponible no indica si Rakus repitió este comportamiento en otras ocasiones.
El estudio sugiere que el comportamiento podría ser una innovación individual o aprendido socialmente, pero no se ha confirmado. Estas preguntas quedan abiertas y probablemente requieran más observaciones y estudios para ser respondidas.
Conservación: el orangután de Sumatra y el Parque Nacional Gunung Leuser
El caso de Rakus también pone el foco en la conservación de su especie. La población de orangután de Sumatra está clasificada como En Peligro Crítico por la UICN, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Esto significa que enfrenta un riesgo muy alto de extinción en estado silvestre.
El Parque Nacional Gunung Leuser, donde ocurrió la observación, forma parte del Patrimonio de la Humanidad “Bosques tropicales de Sumatra” de la UNESCO. La investigación a largo plazo en Suaq Balimbing ha permitido documentar comportamientos poco frecuentes y comprender mejor la vida de estos animales en libertad. Sin hábitats protegidos y proyectos de investigación sostenidos, observaciones como la de Rakus difícilmente podrían registrarse.
Conclusión: qué revela Rakus sobre la automedicación animal
El caso de Rakus ofrece evidencia observacional valiosa sobre el autotratamiento en un animal salvaje. Rakus, un orangután de Sumatra, trató una herida facial con hojas masticadas de Fibraurea tinctoria, conocida localmente como Akar Kuning. La herida cerró en cinco días y sanó completamente en aproximadamente un mes, sin signos de infección.
El estudio, publicado el 2 de mayo de 2024 en Scientific Reports, lo describe como el primer reporte documentado de tratamiento activo de una herida con una planta biológicamente activa en un animal salvaje. Sin embargo, el comportamiento se considera automedicación o autotratamiento, no una prueba de que la planta haya causado la curación. Se necesita más investigación para establecer causalidad y para comprender si este comportamiento fue una innovación individual o aprendido socialmente.
Más allá del caso concreto, la observación abre preguntas sobre la cognición animal, el aprendizaje social y los orígenes de la medicina. Y recuerda la importancia de proteger a especies como el orangután de Sumatra y los hábitats donde viven, que son también los lugares donde la ciencia sigue aprendiendo de ellos.



