Introducción: una noticia científica que requiere matices
El núcleo interno de la Tierra es una esfera sólida compuesta principalmente de hierro y níquel. Su rotación no se observa directamente; se infiere a partir de cambios en las ondas sísmicas que lo atraviesan. En los últimos años, varios estudios han sugerido que esa rotación, medida con respecto al manto, ha experimentado variaciones notables. Dos trabajos publicados en 2023 y 2024 apuntan a una posible pausa o reversión alrededor de 2008-2009. Esto ha generado titulares llamativos, pero conviene entender qué significa realmente: no es que el núcleo se haya detenido ni que la Tierra vaya a dejar de girar. El efecto en la rotación superficial del planeta y en la duración del día es sutil y todavía no está cuantificado con precisión.
¿Qué es el núcleo interno de la Tierra?
Para entender la noticia, primero hay que ubicar la estructura del planeta. El núcleo interno es una esfera sólida compuesta principalmente de hierro y níquel. Su radio es de aproximadamente 1.220 km, cerca del 70% del radio de la Luna. Está rodeado por el núcleo externo, que es líquido, y ambos se encuentran bajo el manto, la capa rocosa que se extiende hasta la corteza.
Según el U.S. Geological Survey, en su publicación Inside the Earth, el núcleo interno está creciendo lentamente por cristalización del hierro del núcleo externo. Es decir, no es una estructura estática: evoluciona muy despacio a lo largo de escalas geológicas. Esta diferencia entre un núcleo interno sólido y un núcleo externo líquido es clave para interpretar correctamente los estudios sobre su rotación.
¿Por qué se dice que el núcleo interno se desacelera?
La rotación del núcleo interno no se mide directamente. Se infiere a partir de cambios en las ondas sísmicas que lo atraviesan. Esa dificultad metodológica explica por qué las conclusiones son interpretaciones basadas en datos, y no observaciones directas.
El estudio de Yang y Song, titulado Multidecadal variation of the Earth’s inner-core rotation y publicado en Nature Geoscience en 2023, analizó ondas sísmicas de terremotos repetitivos. Sus autores propusieron que la rotación del núcleo interno con respecto al manto varió en las últimas décadas, con una posible pausa alrededor de 2009.
Un año después, el estudio de Wang, Vidale y colaboradores, titulado Inner core backtracking by seismic waveform change reversals y publicado en Nature en 2024, encontró que la rotación del núcleo interno con respecto al manto se revirtió alrededor de 2008 y que después se movió en sentido contrario. Ambos trabajos sugieren que la rotación del núcleo interno puede oscilar en escalas de décadas, en lugar de mantener una velocidad constante. Sin embargo, el patrón exacto y su periodicidad siguen en debate.
Rotación relativa vs. rotación absoluta: la confusión más común
Una de las confusiones más frecuentes al leer sobre este tema es creer que el núcleo interno se ha detenido por completo. La evidencia disponible no sostiene esa idea. La desaceleración reportada es relativa al manto; no significa que el núcleo interno se haya detenido en el espacio absoluto ni que la Tierra haya dejado de rotar.
Es crucial distinguir entre rotación relativa y rotación absoluta. Imagina dos engranajes que giran a velocidades ligeramente distintas: uno puede parecer más lento respecto al otro sin que ninguno se detenga. Algo similar ocurre aquí. Cuando los estudios hablan de una reversión, describen un retroceso relativo al manto, no un cambio en la rotación de la Tierra entera. La Tierra sigue girando, y el núcleo interno sigue existiendo como una esfera sólida en su interior.
¿Cómo se estudia la rotación del núcleo interno?
La sismología es la herramienta principal para inferir qué ocurre a miles de kilómetros bajo nuestros pies. Como la rotación del núcleo interno no se observa directamente, los científicos analizan cómo las ondas sísmicas lo atraviesan y cómo cambian con el tiempo.
El estudio de 2023 usó pares de terremotos repetitivos en las Islas Sandwich del Sur registrados en la misma estación durante décadas para detectar cambios en las ondas sísmicas. El estudio de 2024, en cambio, usó cambios en formas de onda de terremotos repetitivos para detectar que el núcleo interno retrocedió después de 2008. En ambos casos, el principio es el mismo: si el núcleo interno gira a una velocidad ligeramente distinta con respecto al manto, las ondas sísmicas que lo cruzan deberían mostrar variaciones medibles. Esas variaciones son las que permiten proponer que existe una oscilación multidecadal.
¿Qué efecto tiene en la rotación del planeta y la duración del día?
El efecto de estos cambios en la rotación superficial de la Tierra y en la duración del día es sutil y todavía no está cuantificado con precisión. La duración del día depende de múltiples factores, no solo del núcleo interno. Otros procesos, como la redistribución de masa en la atmósfera, los océanos o los casquetes polares, también influyen.
Las variaciones en la duración del día se monitorean con técnicas geodésicas y se expresan en milisegundos. El International Earth Rotation and Reference Systems Service, a través de su página sobre la duración del día, realiza un seguimiento continuo de estas variaciones. Por eso, cuando se dice que el núcleo interno se desacelera, no debe interpretarse como un cambio en la rotación del planeta perceptible en la vida cotidiana. Se trata de un ajuste interno medido en escalas muy finas.
¿Deberíamos preocuparnos?
No hay evidencia de que la desaceleración del núcleo interno cause terremotos, tsunamis o cambios catastróficos en la superficie. Los estudios no establecen una relación causal de ese tipo. Tampoco es un evento repentino ni una señal de catástrofe: los efectos en la superficie son sutiles.
La investigación sobre el núcleo interno es relevante para entender la dinámica interna de la Tierra y el campo magnético, pero no implica una amenaza inmediata. La idea de que “el núcleo se detuvo” o de que “la Tierra dejará de girar” no se corresponde con la evidencia disponible. La rotación superficial está dominada por el momento angular total del planeta, y los cambios relativos en el núcleo interno no alteran ese equilibrio de forma abrupta.
¿Qué sigue en la investigación?
El mecanismo exacto que causa los cambios en la rotación del núcleo interno no está resuelto. Se hipotetiza que pueden estar relacionados con interacciones gravitacionales y electromagnéticas con el manto, pero se necesita más investigación para confirmarlo. El patrón exacto y su periodicidad siguen en debate.
Comprender mejor el acoplamiento núcleo-manto es importante para la geofísica, ya que ayuda a reconstruir la historia interna de la Tierra y a entender cómo se genera y mantiene el campo magnético. Es un campo activo, con nuevos datos sísmicos y modelos en desarrollo. Es probable que en los próximos años aparezcan estudios que refinen o ajusten las interpretaciones actuales.
Conclusión
La idea de que el núcleo interno de la Tierra se desacelera se refiere a cambios en su rotación relativa al manto, según estudios publicados en 2023 y 2024. No significa que se haya detenido, ni que la Tierra deje de girar. El efecto en la rotación superficial y en la duración del día es sutil y todavía no está cuantificado con precisión. El tema sigue siendo objeto de debate científico, y las respuestas definitivas requerirán más investigación.
Preguntas frecuentes
¿Es verdad que el núcleo interno de la Tierra se detuvo?
No. La evidencia sugiere cambios en su rotación relativa al manto, no una detención absoluta. El estudio de Yang y Song (2023) propuso una posible pausa alrededor de 2009, y el de Wang, Vidale y colaboradores (2024) encontró una reversión alrededor de 2008, pero no una detención total.
¿Cómo afecta la desaceleración del núcleo interno a la rotación del planeta?
El efecto en la rotación superficial de la Tierra y en la duración del día es sutil y todavía no está cuantificado con precisión. La duración del día depende de múltiples factores, no solo del núcleo interno.
¿Cuándo comenzó la desaceleración o reversión del núcleo interno?
Los estudios no ofrecen una fecha única consensuada. El estudio de 2023 sugirió una posible pausa alrededor de 2009, mientras que el de 2024 encontró una reversión alrededor de 2008. Ambos apuntan a cambios en escalas de décadas.
¿Cómo se estudia la rotación del núcleo interno?
Se infiere a partir de cambios en ondas sísmicas que lo atraviesan. Los estudios utilizan terremotos repetitivos registrados en la misma estación durante décadas y analizan cambios en las formas de onda para detectar variaciones en la rotación relativa al manto.
¿Deberíamos preocuparnos por la desaceleración del núcleo interno?
No hay evidencia de que cause terremotos, tsunamis o cambios catastróficos en la superficie. Los estudios no establecen una relación causal de ese tipo. Es un fenómeno sutil y relevante para la geofísica, no una amenaza inmediata.
¿Por qué se desacelera el núcleo interno de la Tierra?
El mecanismo exacto no está resuelto. Se hipotetiza que los cambios en su rotación pueden estar relacionados con interacciones gravitacionales y electromagnéticas con el manto, pero se necesita más investigación.
¿Qué pasará en el futuro con el núcleo interno?
Los estudios sugieren que su rotación puede oscilar en escalas de décadas, en lugar de mantener una velocidad constante. El patrón exacto y su periodicidad siguen en debate.
¿El núcleo interno es líquido?
No. El núcleo interno es sólido, compuesto principalmente de hierro y níquel. El núcleo externo que lo rodea es líquido.




