Introducción: la pregunta sobre plantas y productividad
Caminar por una oficina y encontrar escritorios flanqueados por potos, sansevierias o helechos se ha vuelto común. Muchas empresas incorporan vegetación por su valor estético y porque transmite una sensación de bienestar. Pero más allá de la decoración, existe una pregunta recurrente: ¿las plantas en la oficina realmente aumentan la productividad?
La investigación ha explorado esta relación desde distintos ángulos. Hay hallazgos prometedores, pero también matices importantes que conviene conocer antes de asumir que basta con colocar algunas macetas para transformar el rendimiento laboral. Este artículo revisa los estudios más citados, sus resultados y las limitaciones que la propia ciencia señala.
El estudio de 2014: un 15% más de productividad en oficinas ‘lean’
El estudio más citado cuando se habla de plantas en la oficina y productividad es un trabajo de campo publicado en 2014 en el Journal of Experimental Psychology: Applied, liderado por el investigador Marlon Nieuwenhuis, con participación de la Universidad de Exeter y la Universidad de Cardiff.
La investigación comparó dos tipos de espacios: oficinas “lean”, es decir, con un diseño minimalista y prácticamente sin decoración, y oficinas “green” o verdes, en las que se introdujeron plantas. Según este estudio, incorporar plantas en oficinas ‘lean’ aumentó la productividad de los empleados en un 15% en comparación con oficinas sin plantas.
El detalle clave está en el contexto. El mismo estudio encontró que en oficinas ya “enriquecidas” con decoración, añadir plantas no produjo el mismo aumento de productividad. Es decir, el efecto observado no fue universal: parecía depender de que el entorno fuera austero previamente. Este matiz es fundamental para interpretar correctamente el dato del 15%, que muchas veces se cita de manera aislada.
Puedes consultar el estudio original aquí: The relative benefits of green versus lean office space: Three field experiments.
El estudio de Harvard: oficinas verdes y función cognitiva
Otro trabajo relevante es un estudio controlado de Harvard de 2015, publicado en Environmental Health Perspectives. En este caso, el foco no estaba en las plantas en sí, sino en lo que los investigadores llamaron entornos de oficina “verdes”, caracterizados por mejor ventilación y bajos niveles de compuestos orgánicos volátiles (COV).
Los participantes fueron expuestos a condiciones de oficina convencionales y a condiciones verdes. De acuerdo con los resultados, los empleados en entornos verdes obtuvieron puntuaciones más altas en pruebas cognitivas que en entornos convencionales. Este hallazgo refuerza la idea de que la calidad del ambiente interior influye en el rendimiento mental, aunque conviene precisar que las mejoras en ventilación y reducción de COV no provenían exclusivamente de la presencia de plantas.
El estudio puede consultarse en: Associations of Cognitive Function Scores with Carbon Dioxide, Ventilation, and Volatile Organic Compound Exposures in Office Workers.
Naturaleza, atención y memoria de trabajo
Un tercer bloque de evidencia proviene de un estudio de 2008 publicado en Psychological Science. En este caso no se evaluaron oficinas, sino el efecto de interactuar con la naturaleza. Los investigadores compararon caminar en un parque con caminar en un entorno urbano y encontraron que la interacción con la naturaleza mejoró la memoria de trabajo y la atención.
Este resultado sugiere un posible mecanismo: el contacto con entornos naturales podría favorecer funciones cognitivas que también son relevantes en el trabajo de oficina, como la concentración y la capacidad de retener información temporalmente.
El estudio está disponible en: The cognitive benefits of interacting with nature.
El estudio de la NASA: purificación de aire en condiciones controladas
Cuando se habla de plantas en interiores, es frecuente escuchar que purifican el aire. Esa idea proviene en gran medida de un estudio de la NASA realizado en 1989, en el que se probaron plantas de interior dentro de cámaras selladas. Los resultados mostraron que ciertas plantas pueden reducir compuestos orgánicos volátiles en esas condiciones.
Sin embargo, las condiciones del estudio no reflejan una oficina real. Se trataba de cámaras cerradas, sin la ventilación ni el volumen de aire de un espacio de trabajo típico. Por eso, sus resultados sobre purificación del aire no deben generalizarse directamente a oficinas. En espacios reales, la ventilación y otros factores tienen un impacto mucho mayor en la calidad del aire que la presencia de plantas.
El informe técnico puede consultarse aquí: Interior Landscape Plants for Indoor Air Pollution Abatement.
¿Por qué las plantas pueden influir en la productividad?
A partir de la evidencia disponible, los efectos de las plantas en la productividad pueden explicarse por una combinación de factores. Entre ellos se mencionan la mejora del bienestar psicológico, la reducción del estrés y una mayor satisfacción con el entorno laboral. También se ha sugerido que la atención y la memoria de trabajo pueden verse favorecidas por el contacto con la naturaleza.
Estas explicaciones son interpretaciones razonables a partir de los estudios, no conclusiones definitivas. Es decir, no se ha demostrado que las plantas causen directamente un aumento de productividad a través de un único mecanismo, sino que probablemente intervienen varios elementos psicológicos y ambientales de forma conjunta.
Cuándo las plantas no aumentan la productividad
Uno de los matices más importantes es que el efecto no es universal. El mismo estudio de 2014 que encontró el 15% de aumento en oficinas ‘lean’ también observó que en oficinas ya enriquecidas con decoración, añadir plantas no produjo el mismo resultado.
Además, la investigación sobre plantas y productividad no es completamente concluyente. Algunos estudios no encuentran efectos significativos o los efectos observados son pequeños. Esto significa que no se puede prometer un aumento de productividad garantizado por el simple hecho de incorporar vegetación, ni asumir que cualquier oficina se beneficiará por igual.
Cómo aplicar la evidencia en tu oficina
Si estás considerando incorporar plantas en tu espacio de trabajo, la evidencia sugiere algunas pautas prácticas:
- Evalúa el contexto: si tu oficina es minimalista o ‘lean’, añadir plantas podría tener un mayor impacto que en un espacio ya muy decorado.
- No busques una especie “superior”: la investigación no establece que una planta sea mejor que otra para estos efectos. Parece importar más la presencia de vegetación en el entorno que el tipo específico.
- No hay una cantidad definitiva: los estudios que encuentran beneficios suelen utilizar varias plantas para crear un ambiente verde, pero se necesita más investigación para determinar cantidades óptimas.
- Considera el mantenimiento: las plantas requieren cuidados, riego y limpieza. También pueden generar alergias en algunas personas. Estos factores deben tenerse en cuenta al planificar.
- La ventilación es más determinante para la calidad del aire: si el objetivo principal es mejorar el aire interior, las plantas no sustituyen una buena ventilación.
Conclusión
La evidencia disponible sugiere que las plantas en la oficina pueden contribuir a mejorar la productividad en ciertos contextos, especialmente en espacios de trabajo austeros. El estudio de 2014 que encontró un 15% de aumento en oficinas ‘lean’ es el referente más citado, pero no debe interpretarse como una garantía universal: en oficinas ya enriquecidas, el efecto no fue el mismo.
Más allá del dato puntual, los estudios sobre entornos verdes, naturaleza y función cognitiva apuntan a que el bienestar psicológico, la reducción del estrés y la atención pueden verse favorecidos por el contacto con vegetación. Aun así, la investigación no es concluyente y se necesita más trabajo para establecer causalidad y generalizar resultados.
Incorporar plantas es una decisión razonable dentro de una estrategia más amplia de bienestar laboral, pero no es una solución mágica ni sustituye otros factores determinantes, como una buena ventilación y un diseño de oficina adecuado.



