Introducción: un hallazgo que cambia la imagen de la Amazonía
El LiDAR aerotransportado permitió identificar en el Valle de Upano, en la Amazonía ecuatoriana, una red de al menos 15 asentamientos antiguos. El estudio sobre las ciudades antiguas del Valle de Upano y el LiDAR describe más de 6.000 plataformas rectangulares de tierra, organizadas en un entramado que incluye caminos, plazas y áreas agrícolas. Los sitios datan de hace aproximadamente 2.500 años y la ocupación se prolongó durante unos 1.000 años.
La investigación fue publicada en Science el 11 de enero de 2024 y fue liderada por Stéphen Rostain, arqueólogo del CNRS. El hallazgo tuvo cobertura internacional en medios como National Geographic, BBC, The Guardian y Science. Su relevancia no se limita a una cifra llamativa: obliga a revisar, como interpretación respaldada por las fuentes, la idea de una Amazonía prístina sin modificaciones humanas a gran escala.
Este artículo explica qué reveló el LiDAR, cómo se organizaba la red urbana, qué antigüedad tienen los sitios y qué precisiones conviene mantener al hablar de “ciudades” en este contexto amazónico.
¿Dónde está el Valle de Upano y quiénes construyeron estos asentamientos?
El Valle de Upano se encuentra en la provincia de Morona-Santiago, en la Amazonía ecuatoriana, cerca del volcán Sangay. El área de estudio con LiDAR abarcó aproximadamente 300 km². La cultura que construyó estos asentamientos se conoce como cultura Upano.
Los sitios datan de hace aproximadamente 2.500 años, hacia el 500 a.C. La ocupación se prolongó durante unos 1.000 años, hasta aproximadamente 300-600 d.C. No fueron construidos por los incas ni por los mayas: pertenecen a una sociedad amazónica distinta y anterior a los incas.
Conviene precisar que la cultura Upano es una denominación arqueológica. La investigación no la equipara automáticamente con comunidades indígenas contemporáneas, por lo que no deben extraerse conclusiones sobre continuidad directa, vida actual o identidad de grupos actuales sin respaldo documental.
Cómo funcionó el LiDAR y por qué fue clave para ver bajo la vegetación
La investigación utilizó datos LiDAR aerotransportado para mapear el Valle de Upano. Los datos fueron adquiridos en 2015, según el estudio, y su análisis y publicación se concretaron en 2024. Es decir, el año de publicación no coincide con el año de adquisición de los datos.
El LiDAR permite detectar estructuras y modificaciones del terreno bajo la vegetación, pero no atraviesa el suelo. Como explica un artículo de Science News sobre el hallazgo, se trata de una tecnología que ayuda a ver diferencias en el terreno, no de un sistema que penetre la tierra.
Antes del LiDAR, se conocían algunos sitios en el valle, pero no se conocía la extensión de la red urbana. Esa fue una de las claves del estudio: no solo confirmar la existencia de estructuras, sino mostrar su organización en conjunto.
Qué encontró el LiDAR: plataformas, caminos y una red urbana
El LiDAR reveló más de 6.000 plataformas rectangulares de tierra, organizadas en al menos 15 asentamientos. Entre los elementos identificados se encuentran:
- Más de 6.000 plataformas rectangulares de tierra, usadas como cimientos para viviendas y otras estructuras.
- Al menos 15 asentamientos organizados en el valle.
- Caminos rectos, algunos de varios kilómetros, que conectaban los asentamientos.
- Plazas, canales, sistemas de drenaje y campos agrícolas integrados en la red urbana.
Uno de los complejos documentados en el valle es Kunguints. La construcción de las plataformas requirió mover grandes cantidades de tierra, lo que, según una interpretación respaldada por las fuentes, indica organización social y laboral.
Un urbanismo de jardín: agricultura dentro de la ciudad
El estudio describe este tipo de urbanismo como “urbanismo de jardín” porque integraba la agricultura dentro de los asentamientos. La red urbana incluía campos agrícolas y canales dentro del entramado descrito, de modo que la agricultura formaba parte de la organización de los sitios.
Al hablar de “ciudades” conviene hacer una precisión. El estudio emplea conceptos como asentamientos y urbanismo de jardín; el término ciudades se usa en la divulgación, pero puede requerir contextualización porque existe un debate académico sobre qué define una ciudad en la Amazonía. Además, no se trata de ciudades de piedra: las estructuras principales eran plataformas y montículos de tierra.
2.500 años de historia: cronología y duración de la ocupación
Los sitios datan de hace aproximadamente 2.500 años, hacia el 500 a.C. La ocupación se prolongó durante unos 1.000 años, hasta aproximadamente 300-600 d.C. Esa es la antigüedad de los asentamientos, no la fecha de la publicación científica.
Para evitar confusiones, conviene separar varios momentos:
- Hacia el 500 a.C.: comienzo de los sitios según la cronología indicada por el estudio.
- Hasta aproximadamente 300-600 d.C.: duración de la ocupación, de unos 1.000 años.
- 2015: adquisición de los datos LiDAR según el estudio.
- 11 de enero de 2024: publicación del estudio en Science.
La investigación se enmarca en décadas de trabajo arqueológico en la región por parte de Rostain y otros investigadores. Por eso, el hallazgo no debe presentarse como un descubrimiento improvisado de 2024: ese año corresponde a la publicación y a la difusión del análisis, mientras que los datos LiDAR son de 2015 y el trabajo de investigación acumula años de estudio.
Por qué es importante: una Amazonía transformada, no un bosque prístino
El hallazgo desafía, como interpretación respaldada por las fuentes, la visión de la Amazonía como un bosque prístino sin modificación humana a gran escala. Los asentamientos del Valle de Upano son considerados entre los complejos urbanos más antiguos y grandes conocidos en la Amazonía.
El estudio sugiere, como hipótesis, que la región albergó una sociedad compleja y densamente poblada. La construcción de las plataformas requirió mover grandes cantidades de tierra, lo que, según una interpretación, indica organización social y laboral. Son conclusiones que deben leerse con el nivel de certeza que ofrecen las evidencias materiales y sin convertirlas en certezas absolutas.
Este enfoque no convierte automáticamente a la cultura Upano en un equivalente de los incas o los mayas. Se trata de una sociedad amazónica distinta, anterior a los incas, y la investigación no ofrece detalles sobre vida cotidiana, creencias, conservación actual o relación con comunidades indígenas contemporáneas. Esos aspectos quedan fuera de lo que puede afirmarse con la información disponible.
Lo que este descubrimiento no significa
Para interpretar correctamente el hallazgo, conviene descartar varias ideas frecuentes:
- No eran ciudades de piedra. Las estructuras principales eran plataformas y montículos de tierra, no construcciones de piedra.
- No fueron construidas por los incas ni por los mayas. Pertenecen a la cultura Upano, una sociedad amazónica distinta y anterior a los incas.
- El LiDAR no atraviesa el suelo. Detecta estructuras y modificaciones del terreno bajo la vegetación, pero no penetra el suelo.
- No todos los sitios eran completamente desconocidos. Antes del LiDAR se conocían algunos sitios en el valle, pero no se conocía la extensión de la red urbana.
- La publicación de 2024 no significa que los datos sean de 2024. Los datos LiDAR fueron adquiridos en 2015 y la investigación llevó años de análisis.
También conviene evitar afirmaciones sobre visitas turísticas, estado de conservación, saqueo o participación de comunidades actuales, porque no están respaldadas por la información disponible. El hallazgo se apoya en décadas de trabajo arqueológico en la región y debe entenderse dentro de ese proceso de investigación acumulada.
Conclusión: qué cambia y qué preguntas deja el hallazgo
El hallazgo amplía el conocimiento sobre el urbanismo amazónico antiguo y muestra planificación a gran escala en el Valle de Upano. La investigación fue publicada en Science el 11 de enero de 2024 y liderada por Stéphen Rostain, del CNRS. En el estudio participaron investigadores ecuatorianos y franceses, incluyendo el CNRS, el IRD y el INPC, según la información institucional disponible.
Más que cerrar el tema, el hallazgo deja preguntas abiertas sobre la organización de estas sociedades y sobre cómo definir conceptos como ciudad o urbanismo en contextos amazónicos. Por eso es importante mantener la precisión terminológica: hablar de asentamientos, red urbana y urbanismo de jardín cuando corresponda, sin perder de vista que el término ciudades se emplea en la divulgación y requiere matices.
La imagen de una Amazonía sin historia humana a gran escala se vuelve más compleja. El LiDAR en arqueología permitió ver una red que estaba bajo la vegetación, y el estudio ofrece una base para seguir investigando sin convertir interpretaciones e hipótesis en certezas.




